Elige el idioma antes de empezar
Si normalmente quieres respuestas en español, selecciona ese idioma antes de iniciar la tarea. Es más claro que esperar que una palabra como “sí” u “okay” establezca la preferencia del resto de la conversación. Además, una selección explícita ayuda a distinguir si una respuesta inesperada viene del idioma, del dictado o de la reproducción de voz.
Rayito ofrece opciones de español, además de inglés y el idioma del sistema. La región y la voz son preferencias relacionadas, pero no garantizan que todas las voces instaladas tengan un acento regional concreto. Escucha la voz que vayas a usar en lugar de deducir su acento únicamente del nombre del idioma.
Conserva las etiquetas que necesitas encontrar
Se puede traducir el significado sin traducir cada etiqueta de la interfaz. Si el botón dice “Export”, escuchar solamente otra palabra puede dificultar que lo encuentres. Una explicación útil puede mencionar la etiqueta original y después decir qué significa en español. Lo mismo ocurre con una fórmula, un nombre de archivo o un identificador de código.
En una gráfica, conserva las unidades y los valores visibles aunque cambie el idioma de la explicación. En un documento, distingue una cita de la interpretación del compañero. Son detalles pequeños que evitan que una respuesta fluida modifique sin avisar la información que intentas comprender.
Una pregunta para probar“Explícamelo en español, manteniendo los nombres de los botones tal como aparecen en pantalla.”
Prueba la voz con tu material habitual
Una muestra que dice hola no indica cómo sonará una fecha, un decimal o una pregunta. Prueba un fragmento breve de tu trabajo normal. Incluye un número, un término de la fuente visible y una pregunta. Valora la claridad y el ritmo, no solamente si la voz resulta agradable fuera de contexto.
Las opciones locales de español de Rayito incluyen voces de Supertonic y Pocket TTS — Lola; Supertonic F2 es la opción local predeterminada. Hace falta instalar el paquete de voces locales. Si una voz seleccionada no puede funcionar, una voz española del sistema puede servir como alternativa temporal. Esa alternativa puede sonar distinta, así que revisa el estado de la voz si notas un cambio.
Ajusta el lenguaje con preguntas de seguimiento
Si un término suena raro, pide una explicación más sencilla o di qué palabra utilizas en tu región. Si una frase es demasiado larga, pide un paso más pequeño. No necesitas traducir toda la pantalla antes de comentarla. Un compañero de pantalla debería conectar la fuente visible con tu razonamiento, incluso cuando el idioma de la interfaz es distinto del que prefieres hablar. También puedes pedir que se mantenga una palabra técnica y se explique con un ejemplo cercano, sin sustituirla por una traducción que después no podrás encontrar en el documento.